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Boletín

Violeta africana, flor todo el año

violeta africana
Si estás pensando en decorar el interior de tu hogar con una flor exuberante que luzca en diversas ocasiones durante el año, la violeta africana es tu solución. Procedente de las zonas tropicales de África, esta planta de interior ha dejado de ser un ejemplo de exotismo para convertirse en una planta bastante popular, de sencillo cuidado y múltiples tonalidades.

 

 

Saintpauila ionantha

La violeta africana o Saintpauila ionantha pertenece a la especie de las Gesneriáceas y encuentra su mejor hábitat en el interior de las viviendas, aunque también podrás plantarla en una zona sombreada de tu jardín. Fue descrita por primera vez en Ciudad del Cabo (África).

Sus hojas son ovaladas, carnosas y ligeramente aterciopeladas, y puede llegar a alcanzar una altura de 10 ó 20 centímetros. Aunque lo más habitual es que sus flores aparezcan en verano, puede tener más de una floración al año y en cualquier temporada. Existen, además, miles de variedades en diversas tonalidades: blanco, rosa, morado, azul, y de formas diferentes: simples, dobles, rizadas… Por tanto, hay una violeta africana para cada gusto, un factor que, añadido a la relativa sencillez de su cuidado, la convierte en una planta bastante popular que te alegrará la casa durante todo el año.

 

violeta africana
¿Qué cuidados requiere?

Si has decidido colocarla en el interior de casa, escoge un lugar bien iluminado pero sin sol directo. En esta época del año, otoño, puedes colocarla cerca de la ventana si el sol no es demasiado intenso.

Deberás saber también que a la violeta africana le encanta la atmósfera húmeda, pero odia que le mojen las hojas o las flores. Por lo tanto, no la pulverices, sino que coloca la maceta sobre un plato con gravas mojadas o bien sobre musgo o turba húmedos. Si no dispones de estos materiales, puedes dejarla cerca de recipientes con agua.

Pese a que es una planta de fácil cuidado, recuerda regarla dos veces por semana en primavera y verano y una vez cada siete días ahora, en otoño. En invierno te bastará con un riego cada quince días y, si la calefacción está fuerte, un riego semanal.

Por lo que al abono se refiere, tan sólo deberás añadirle un poco de fertilizante líquido al agua de riego cada tres semanas en primavera y verano.

Si tienes en cuenta estos consejos y además limpias el polvo de las hojas con un pincel cada quince días, conseguirás que tu violeta africana luzca plenamente en el rincón de casa que le hayas escogido.

 

violeta africana
Multiplicación y trasplante

Si durante el año has disfrutado de esta planta y quieres reproducirla, aprovecha el inicio del verano, es el mejor momento para la multiplicación.

Para llevar a cabo con éxito esta tarea te bastará con cortar una hoja con una cuchilla y colocarla en una botella con agua siempre templada. También puedes clavarla en una maceta o bandeja con turba. En este último caso, es recomendable introducir en el agua el “rabillo” y empaparlo en hormonas enraizantes antes de enterrarlo. De esta forma el arraigo estará asegurado. No olvides no mojar sus hojas.

Si, en cambio, tu violeta ha crecido y necesitas trasplantarla, hazlo tan sólo cuando el ejemplar tenga un follaje muy espeso y apretado y la maceta esté llena de raíces. Una nueva maceta más grande evitará que las hojas crezcan pequeñas y pálidas y que no florezca con esplendor cada año.

 

violeta africana
Atención a las enfermedades

Las hojas son el mejor indicador de los problemas de nuestra violeta africana. Si se pudren el problema será el exceso de riego; si amarillean, nos aseguraremos de que la temperatura ambiente no sea demasiado baja; si aparecen manchas, probablemente se habrá quemado por el efecto del sol.

Respecto a las plagas, las más habituales son las cochinillas blancas, pulgones y el hongo botritis. Este hongo lo identificarás fácilmente por la aparición de un moho gris. Te bastará con eliminar las hojas afectadas y situar tu violeta en un lugar mejor ventilado y cálido. El resto de plagas las eliminarás fácilmente con productos fungicidas e insecticidas específicos.

 

Estos consejos básicos hacen de la violeta africana una apuesta segura para principiantes y una elección de larga vida para quien valora una buena ornamentación.