Junio |
![]()
Riego: El riego debe intensificarse de manera paulatina en este mes. Debes hacerlo poco a poco, evitando que las plantas tengan un exceso de agua que podría conllevar problemas. Muchas flores estarán marchitando ya. Recuerda que es mejor retirar las flores y hojas secas, puesto que de lo contrario absorben agua que la planta puede necesitar.
Abono: Del mismo modo que necesitan un plus de agua, las plantas también requieren más nutrientes en su época de pleno crecimiento. Preparar la tierra es básico. Hazlo con abonos naturales o bien con productos especialmente preparados, como el abono granulado, o el fango fósil (Chupifang Turba), un producto altamente recomendado para las personas que tienen pocos conocimientos sobre el abonado y temen abonar por exceso o por defecto.
Bulbosas: Si quieres aprovechar los bulbos para la temporada que viene, es el momento de ponerte manos a la obra. En primer lugar deberás dejar que las hojas y las flores se marchiten por completo. Cuando estén completamente secos, se guardan en un lugar fresco, seco y oscuro hasta la temporada siguiente.
Césped: En realidad, en el verano empieza la época de mayor crecimiento del césped. Una vez hechas las tareas de escarificación y preparación del suelo ya detallado en el artículo dedicado al césped, es importante continuar con un tratamiento de abono. Cortarlo con frecuencia, evitando por supuesto las horas de máximo sol.
|





