El huerto en enero |
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Las tareas más básicas ![]() Enero es un buen momento para diseñar las parcelas para la próxima temporada, teniendo en cuenta las rotaciones y los descansos. Piensa que quizá sea el momento de probar nuevas variedades de plantel o semilla. Aprovecha también para abonar las parcelas vacías, te será más cómodo. De la misma forma, analiza el estado del terreno y corrige sus posibles carencias para poder disfrutar de él y sus frutos durante el resto del año. Finalmente, para evitar que el suelo se hiele puedes protegerlo con acolchados de entre 5 y 10 cm de espesor. Y recuerda: si nieva, no quites la nieve, es el colchón perfecto para proteger tu huerto del frío.
![]() Si vives en una zona de clima cálido templado, podrás sembrar acelgas en enero, también ajos, apios, habas, lechugas, nabos, patatas y zanahorias. Eso sí, si tienes ya lechugas, protégelas con un plástico para que sobrevivan a las bajas temperaturas. Durante este tiempo podrás continuar sin problemas con la recolecta de col, endivias y espinacas. Además, enero es también buen momento para plantar tomates. Puedes incluso hacerlo en pequeños maceteros. De esta forma obtendrás unos tomates de tamaño pequeño-medio, muy sabrosos y abundantes, sin necesidad de disponer de un gran huerto o espacio verde.
Recuerda siempre que cuidar un huerto requiere de trabajo y tiempo invertido. Por ello que es importante entender que en un huerto se pretenden una serie de imposibles que sólo con práctica y buen ojo dejan de serlo. Así que, en tu intento de huerto siempre toparás con la pretensión de reunir en un mismo suelo especímenes que requieren de diferentes nutrientes. Por este motivo te aconsejamos que en enero te informes bien sobre qué puedes plantar y qué requiere, y planifiques con cabeza. Muchas hortalizas o plantas no sólo tienen incompatibilidades ambientales, sinó también anímicas. Por otra parte, nunca olvides la fertilización. Dicen los expertos que los huertos tienen “partida de caballo de carreras” y “llegada de burro”. Es decir, que siempre inciden los mismos tres problemas: el huerto está tanb onito que olvidas fertilizarlo, el huerto ha dado tanto que olvidas fertilizarlo, o te da tanta lata fertilizar que no lo haces. ![]() Por tanto, nunca olvides que para que las plantas crezcan necesitas una enorme disponibilidad de alimento, y éste se encuentra en el suelo. Si no fertilizas, morirán. No dejes que tu huerto salga como caballo y acabe como burro, sigue nuestro consejo!
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