Conviértase en experto plantando rosales |
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Con respecto al suelo, preferiblemente debe ser ligeramente arcilloso o limoso. Si esta condición es difícil de conseguir, siempre se puede recurrir a tierra especial para rosales. Por otra parte, el hecho de que el suelo tenga mucha cal, hace que las hojas se tornen amarillas, debido a la falta de hierro.
Los de contenedor se pueden plantar durante todo el año, exceptuando cuando hay heladas. Por otra parte, los de raíz desnuda, además de que son baratos, crecen sin muchas complicaciones. De 100 que se planten, sólo 5 ó 7 pueden fallar. En realidad el éxito depende de una correcta plantación y para lograrlo se recomienda hacerlo en otoño. En esta época el suelo todavía está cálido, lo que ayuda enormemente a que se formen las raíces. Asimismo, tendrán un crecimiento óptimo para la siguiente primavera.
Para proceder con la plantación, primero es necesario cortar las partes dañadas y dobladas, acortar los tallos hasta que tengan entre 15 y 20 centímetros de largo aproximadamente. Luego, se debe cavar un hoyo de unos 40 por 40 centímetros. Mientras más grande mejor, pues debe ser lo suficientemente profundo para que quepan sin problema y las raíces puedan extenderse correctamente.
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Al momento de regar, no es aconsejable utilizar mangera, pues puede desestabilizar el rosal. Es mejor recurrir a una regadera común y hacerlo en abundancia. Lo importante es asegurarse de que la tierra quede bien empapada, sobre todo los primeros días. Esto garantizará que el rosal arraigue con facilidad.
Otra técnica útil es colocar los rosales en un cubo de agua durante toda una noche antes de plantar para que se hidraten.
En marzo o abril cuando llegue la ocasión de podar, deben cortarse lo antes posible los serpollos que botan del suelo. De no hacerse, en poco tiempo sus espectaculares rosales se convertirán en silvestres de floración abundante, que nada tendrán que ver con los elegidos inicialmente.
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