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Una de las básicas de los aficionados a la jardinería es conseguir más y mejores floraciones en sus plantas. Para hacerlo, existen unos trucos básicos que nos pueden dar ideas de cómo podemos potenciar al máximo cada planta y su periodo de floración. Continúa con nosotros y descubre qué podemos hacer para lucir una terraza o jardín en su máximo esplendor.
Cuando nos dirigimos a una jardinería a comprar una planta en flor para nuestro espacio verde, tomaremos una decisión muy importante. Es bueno fijarse en algunos detalles que nos informan de la situación actual y futuro de esa planta, en lo que respecta a flores. Cuantos más tallos tenga una planta más flores producirá. Si compramos una planta nueva, deberemos tenerlo en cuenta. Si lo que queremos es potenciar una planta que ya tenemos, deberemos eliminar el tallo principal cortando sobre un nudo, de manera que forcemos el nacimiento de nuevos tallos. También es muy útil despuntar la planta a medida que vaya creciendo, ya que en los cortes aparecerán los nuevos tallos.
Si por al contrario lo que queremos es que nuestra planta produzca flores más grandes, deberemos retirar las yemas que crecen en el brote principal, dejando el capullo central aislado. De este modo permitiremos que la fuerza de la floración se concentre en un solo eje central y, por supuesto, que la flor sea más esplendorosa. Si vemos que hay muchas yemas, es bueno eliminar unas cuantas o si queremos una gran flor aislada, incluso la totalidad, para evitar que consuman la energía. De este modo, las flores restantes recibirán más agua y más nutrientes y, por consiguientes, serán mayores y mejores.
Otro período importante para asegurar la floración de la nueva temporada es cuando las flores se van marchitando. Para estimular nuevas floraciones es básico ir cortando los tallos secos con una tijera e ir eliminando las flores marchitas desde el pedúnculo. Si nuestro cometido tiene éxito y la producción de flores de nuestras plantas es muy vistosa, deberemos tener en cuenta que algunos tallos son muy débiles para tanta flor. Evitar que se quiebren los tallos a causa de la floración es fácil siempre que tengamos la precaución de situar testigos. Este sistema también protegerá nuestras plantas en flor de las posibles ráfagas de viento que pueden doblar la planta y acabar con ella.
Y si estamos tratando el tema de la floración no podemos olvidarnos del abono, el alimento básico de las plantas. Para que favorezca nuestra floración, usaremos un fertilizante rico en fósforo, que favorece la formación de yemas y capullos, y en potasio, que potencia el desarrollo y formación de flores. Además, estos dos elementos intensifican el color de las flores. El abono debemos practicarlo de 7 a 10 días en el momento de crecimiento de la planta y de formación de las yemas. Cabe recordar que las plantas compradas no se deben abonar hasta pasadas seis semanas de la compra.
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