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Boletín

Ajardinar la piscina

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Uno de los espacios más concurridos de una casa durante el verano es, si la hay, la piscina. En muchas ocasiones olvidamos que la piscina también forma parte del jardín y en este reportaje vamos a contarte como integrarla para que ddisfrutes más y mejor de ella.

Las plantas en la piscina tienen una tarea difícil: soportar el sol de lleno y altas temperaturas, sobrevivir a los productos químicos que contiene el agua o tolerar el ir y venir de los que nos bañamos. Además, estas plantas deberán tener un sistema radicular poco invasor, esto es, no podremos plantar especies cuyas raíces se extiendan desmesuradamente como son, por ejemplo, los plataneros. Incluso en el momento de la elección deberemos plantearnos aquellas flores y arbustos que no sean peligrosas para un cuerpo desnudo, que no posean pinchos, manchen o sean urticantes, y que no ensucien demasiado el agua, por lo que nos decantaremos por las especies perennes frente a las caducifolias. Una vez tengamos claro esto, es el momento de plantearnos el uso que queremos darle a las plantas de nuestra piscina, puesto que podemos buscar distintos efectos: intimidad, vistosidad o estética.

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Árboles
Una de las especies más vistas y resultonas en las piscinas son las palmeras en prácticamente todas sus variedades. Será importante valorar la dimensión del jardín y el espacio que le queremos destinar para decidirnos por una especie u otra. En general, la Trachicarpus es una de las especies que mejor sobrellevan las temperaturas extremas y además tiene una dimensión moderada que hace que la podamos ubicar en prácticamente cualquier jardín con piscina. Si disponemos de un espacio más grande, podremos permitirnos el lujo de ampliar el abanico y elegir, por ejemplo, una cocotera o una Whashingtonia. A parte de las palmeras también podemos plantar cipreses, ficus benjamina, naranjos amargos, tejos o pimenteros, especies resistentes y con características afines al hábitat que rodea una piscina.

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Arbustos
Los arbustos permiten crear zonas de intimidad dejando pasar el sol. Una de las especies más usadas es el laurel, o en general toda la variedad de juníperos como son el enebro chino o común. El sencillo boj también es otra opción, aunque atrae mucho pequeñas moscas y mosquitos. Si además queremos dar un toque de exotismo des del portal del jardín también os recomendamos la flor ave del paraíso.

Flores
Con las flores, igual que con los arbustos o los árboles, deberemos ser muy precavidos. Las especies muy aromáticas atraen muchos insectos y estos pueden convertirse en una verdadera molestia en nuestra hora de baño. En general, es mejor no plantar muchas flores alrededor de la piscina puesto que pueden ensuciarnos mucho el agua. En todo caso elegiremos una especie de floración corta y no muy vistosa para evitar que deje residuos.

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Césped
Otro elemento indispensable de nuestra piscina es el césped que la rodea. Deberá combinar dos funciones: ser mullido y agradable a los pies descalzos y además resistente. En general, las variedades más resistentes son menos suaves al tacto, por los que lo mejor será hacer una mezcla de semillas que contenga festuca rubra cespitosa, la variedad inglesa ray grass y sobretodo poa pratensis, una de las variedades que requiere menos mantenimiento.