Tailandia, la flor de Asia |
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Por tanto, si quieres convertir tu jardín en sinónimo de estructura y libertad, deberás olvidar la repetición de especies y optar por destacar la belleza individual de cada una de tus plantas, árboles o arbustos. También deberás tener incluir agua, piedras, madera, grava o arena, además de musgo y otras plantas. En Tailandia la colocación de los objetos en el jardín responde a un orden que pretenderá sorprenderte y hacerte reflexionar a la vez. Una idea que expresarás fácilmente a través de plantas tropicales como palmeras, flores ostentosas con colores vivos, estatuas, puertas talladas, paneles en las paredes, envases decorativos, paraguas o hamacas. Las cañas y plantas de bambú merecerán también un lugar destacado en tu jardín asiático.
Una cuarta parte del antiguo Siam está revestido de selvas monzónicas y cuenta con gran variedad de árboles frutales, bambú y árboles tropicales caducifolios. Pese a la importante explotación forestal que sufre, aún conserva una armonía medioambiental que ha sabido transmitir a Occidente. Además, en la región más septentrional, en el llamado Triángulo de Oro, todavía es la naturaleza la protagonista, con enormes montañas de bosques en las fronteras con Birmania y Laos. Los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de 79 parques nacionales, 89 parques naturales y 35 reservas forestales. Algunas de estas reservas se hallan cerca de Bangkok, como Khao Yai, un parque nacional de más de dos mil quilómetros cuadrados y con la selva monzónica más importante del continente. En el mismo Bangkok se extienden los jardines Amporn, impetuosos y muy apreciados por los turistas, y ya en el norte, cerca del pueblo de Mae Hong Song el jardín de las rosas muestra las especies de orquídeas más vistosas.
La orquídea, parásito o reliquia? De hecho, la familia botánica Orchidaceae (Orquídeas) es la que mayor número de especies comprende en el reino vegetal: alrededor de 35.000 orquídeas en todo el mundo. Solamente en España existen 100 tipos de orquídeas, aunque las que cuentan con las flores más grandes y vistosas son las tropicales.
![]() La orquídea tiene fama de cultivo difícil, especialmente para hacer que vuelvan a florecer una vez que hayan perdido las flores. Pero existen algunas, como las del género Cymbidium que, en caso de que seáis principiantes, os vendrán muy bien para aprender. Iniciaos con ellas y conforme adquiráis mayor experiencia podréis seguir con las más exigentes. Es importante saber que para que florezcan necesitan temperaturas diferenciadas entre el día y la noche, así que tendréis que abrir y cerrar ventanas si queréis que vuestra flor tailandesa permanezca con vosotros el máximo tiempo posible. El sol directo en esta época del año, otoño, es ideal para las orquídeas. Algunos géneros como Phalaenopsis o Paphiopedilum necesitan menos luz que el resto. Tenedlo en cuenta si vuestra vivienda no es muy luminosa. Finalmente, hay que destacar que la orquídea necesita humedad. Por ello la calefacción en invierno puede ser fatal para esta flor asiática. Conseguiréis aumentar la humedad a su alrededor si la ponéis sobre una bandeja con guijarros mojados o colocáis recipientes con agua cerca de las plantas.
![]() El mundo asiático no estaría completo sin sus conocidos nenúfares, flores de loto. La cultura tailandesa dice que si soñais con un estanque lleno de nenúfares, deberéis interpretarlo como el anuncio de una experiencia sentimental muy agradable. Y es que Tailandia lo considera como un signo de fortuna, sobre todo en el terreno económico y afectivo. El loto es la flor, según los tailandeses, consagrada a la Naturaleza y a sus Dioses: se desarrolla en el Agua Primordial, sus semillas parecen tener talladas las hojas de la futura planta, como una reproducción en miniatura y, por tanto, un símbolo de fertilidad. Y es que el Loto y el Agua conforman los símbolos más antiguos del budismo y tienen gran vinculación con el quinto Buda, que tenía por nombre secreto Maitreya (letra M, agua, gran mar). Religión o simbología aparte, el nenúfar podréis utilitzarlo para adornar pequeños embalses en vuestro jardín o cultivarlo en recipientes bastante grandes. En Europa encontrareis la variedad Nymphaea alba. En resumen, que con algo de orquídeas, nenúfares, bambú y sobre todo, aplicación de equilibrio entre orden y libertad, conseguiréis un jardín asiático que conserve el encanto de la “Tierra de los Hombres Libres”, Tailandia.
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