Plagas de verano (II) |
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Las cochinillas tienen un caparazón que las protege de insecticidas y otros métodos combativos. Si queremos acabar con ellas por completo, lo mejor es esperar el momento en que haya mayor cantidad de larvas y cuando el insecto esté en este estado, en larva. Son mucho más sensibles a cualquier tratamiento que los insectos adultos, que tienen un caparazón para poderse proteger. Justo ahora, a mediados de junio, es un buen momento para hacer una aplicación sobre los insectos en forma de larvas. Para asegurarnos la jugada Si aparecen en plantas de interior, lo más sencillo es pasar por encima de ellas un algodón empapado de alcohol. Si lo hacen en el exterior, deberemos aplicar algún producto especialmente indicado para ellas, que podemos encontrar en nuestro establecimiento de jardinería de confianza.
Las moscas blancas son pequeños insectos que no acostumbran a alcanzar los tres milímetros de envergadura. Si detectamos que alguna de nuestras plantas tiene pequeños huevos depositados en el envés, es muy probable que este pequeño bichito haya hecho presa de él. Se multiplican y crecen mejor en temperaturas altas y tasas importantes de humedad, por lo que el verano es la época ideal para su procreación. Si no nos percatamos de los huevos pero vemos que las hojas de las plantas empiezan a amarillear, se secan y caen, es otro indicio que la mosca blanca ha anidado en nuestro jardín. Si queremos prevenir su aparición, lo mejor es mantener el terreno siempre limpio de malas hierbas. De este modo no les proporcionaremos un escondrijo fácil dónde vivir. Si detectamos el primer individuo, deberemos ir a nuestro centro de jardinería a pedir un producto adecuado y seguir sus consejos de aplicación.
Bajo este simpático nombre se esconde un minúsculo bichito que no alcanza los 2 mm y que puede ser mortal para infinidad de plantas de exterior, frutales, hortalizas e incluso para plantas de interior. Su alimento favorito es la salvia de las plantas, que absorben a través del envés de las hojas y mediante un pequeño pincho que tienen. El ambiente más bien seco y especialmente cálido favorece su reproducción, por lo que es conveniente mantener las plantas en un grado de humedad óptimo para evitar su aparición. Como en la mayoría de las ocasiones, deberemos evitar las malas hierbas, un espacio que este tipo de insectos usan para esconderse y vivir a sus anchas. Si los vemos aparecer deberemos tener mucha paciencia. Es una plaga muy resistente en la que nos deberemos aplicar concienzudamente. Normalmente con una aplicación no basta, y será necesario repetir la operación al cabo de quince días o incluso más. El tratamiento, como siempre, es mejor pedirlo a nuestro centro de jardinería de confianza y seguir las instrucciones de aplicación al detalle.
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