 Con la primavera, las flores lucen en su máximo esplendor, pero es importante tener en cuenta que las plantas jóvenes son muy vulnerables a las plagas, puesto que los pequeños insectos acechan principalmente los brotes tiernos.
Es fácil entender a estos pequeños bichitos, que se relamen ante los tallos recién brotados, desechando por completo aquellos viejos o polvorientos nacidos durante la temporada anterior. Además, el calor estimula los insectos a reproducirse y buscar alimento. En el huerto o en el jardín encontrarán un paraíso alimenticio si no ponemos las medidas necesarias para evitar que destruyan nuestro trabajo.
Básicamente, podemos resumir las plagas más comunes en: pulgón, cochinilla, araña roja, caracoles y arañas rojas.
El pulgón aparece a finales de abril a principios de mayo. Una buena y sencilla manera de prevenirlo es aplicando a nuestras plantas agua jabonosa. En el caso del huerto, al pulgón le gusta mucho los bancales de habas y las plantas de alcachofas. Impedir su instalación para evitar que acabe con nuestra cosecha, merece una pequeña dedicación. En el caso de las habas, deberemos podar manualmente a partir de la séptima flor, lugar dónde se acostumbra a instalar el pulgón negro. En el caso de las alcachofas, deberemos sacrificar los frutos dónde se haya instalado y sumergirlos en agua hasta que el bichito muera. Para prevenir su ataque, es bueno rociar las hojas con agua, siempre que no tengan flores. La Cochinilla. Para evitarla, nuestro suelo deberá estar bien equilibrado y no tener un exceso de nitrógeno, puesto que la fomenta. La localizaremos porque cuando está instalada aparecerán manchas amarillas en la mayoría de las hojas. Las hay de diversas clases, aunque la más común es la acorazada. Si la tenemos instalada en nuestras plantas, deberemos eliminar las partes afectadas y tratar el resto con un producto inhibidor del crecimiento.
 Los taladros atacan habitualmente los geranios.
Araña Roja: La detectaremos muy fácilmente porque nuestras plantas perderán color y brillo y observaremos pequeñas telarañas en las hojas. Una manera fácil de eliminarlas es humedeciendo nuestros vegetales, siempre que no tengan flores, puesto que nunca deberemos regar directamente las flores para evitar que se pudran.
 El pulgón tiene predilección por las plantas de alcachofas.
Taladro: Es muy común esta plaga principalmente en los geranios. El Talador (Cacyreus Marchalii) se instala en los troncos y lo podemos detectar cuando los tronchos de los geranios estén agujereados. Al primer síntoma, deberemos aplicarle un producto antitaladro, puesto que avanzan rápido y esta plaga llamada también la de la mariposa africana, puede acabar con los preciosos geranios rebentones.
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