Llega la Navidad, llega el Acebo |
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Para conocer el origen de su nombre, debemos remontarnos al latín. Acer, acre y acerbus significa acre, atendiendo a su sabor, y recio si prestamos atención a su forma, puesto que sus hojas representan una especie de agujas. Desde que la Iglesia Católica introdujo este arbusto combatiendo al muérdago, su utilización ha sido tan extensa que actualmente se encuentra protegido en toda Europa. La ley se encarga de que podamos seguir disfrutándolo, puesto que ha sido víctima de una importante depredación on objeto de servir de decoración en las fiestas navideñas.
Los acebos son arbustos o pequeños árboles de hoja perenne -con excepciones- que crecen con frecuencia en las zonas boscosas. Pueden alcanzar los 10 metros de altura pero tiene un crecimiento muy lento aunque puede vivir más de 100 años La estructura de los acebos suele estar formada por uno o unos pocos troncos poco o nada gruesos, de los que parten las ramas secundarias que cubren toda la extensión de los troncos. Suelen tener hojas con espinas de color verde oscuro, aunque existen diversas tonalidades. Algunas se combinan con manchas o bordes amarillos y anaranjados. El tamaño de las hojas también varía según la planta: puede ser desde ovalada hasta muy estrecha. En cambio, la mayoría de sus frutos son siempre rojos, y muy excepcionalmente aparecen otros negros, amarillos, anaranjados o pardos. Eso sí, presta atención a sus frutos ya que son bastante tóxicos. Sólo los dan las plantas hembras, ya que los acebos son vegetales monosexuados. Así pues, si quieres ver frutos rojos en vuestro jardín, deberás plantar especímenes de ambos sexos.
Para su multiplicación deberás hacerte con un esqueje semileñoso al final del verano. Si optas por las semillas, el mejor momento será el otoño. Eso sí, el crecimiento es muy lento y deberás tener paciencia. Además, para la siembra hay que juntar bayas masculinas y femeninas, no lo olvides. Una vez hayas plantado el esqueje o la semilla, no necesitará demasiados cuidados. Bastará con que lo riegues dos veces al mes y en condiciones de mucho calor de manera semanal y muy abundante si es necesario. También deberás abonarlo durante el crecimiento, utilizando abono organomineral que aporta materia química y orgánica. Siguiendo estos pasos, conseguirás verlo florecer desde el mes de abril hasta junio.
Pero sus utilidades no quedan sólo ancladas en el pasado y la ornamentación. La madera del acebo es clara y durísima. Se suele emplear para hacer los cuadros blancos y las piezas blancas del ajedrez y para mangos de herramientas. Si toda su historia, tradición y fáciles cuidados no bastan para hacerte con uno, te diremos que existen algunos villacincos que tienen al acebo como protagonista. Es un buen regalo para estas fechas, y una buena opción en tu jardín.
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