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Las verduras del huerto, más tiernas

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En el verano nos apetecen más las verduras frescas, ensaladas jugosas que nos hagan recuperar la hidratación corporal. Sin duda alguna las mejores verduras son las que podemos conseguir en nuestro pequeño huerto.

En el portal del jardín os vamos a concretar unos trucos para que, efectivamente, las lechugas, apios, escarolas y endivias tengan ese sabor suave que tanto nos gusta y, además, sean más tiernas.

 

Empezaremos por el apio. Esta verdura es muy aconsejable en ensaladas y también sirve para aromatizar caldos y sopas.

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Si queremos que la planta tenga la parte inferior blanca y tierna, deberemos envolverla con un cilindro de cartón que podemos conseguir fijar atando un cordel a su alrededor, justo tres semanas antes de recogerlo.

En el caso de la escarola, lo ideal para que la planta sea gustosa y tenga un centro blanco y suave es tapar esa parte central con un trozo de madera que cubra un 70% de la circunferencia de la planta, de manera que evite que le lleguen los rayos de sol.

Por lo que respecta a la lechuga, la reina indiscutible de las ensaladas, si queremos mejorar el blanqueado de las hojas deberemos atarlas todas juntas sobre el cogollo con un hilo o cordel. Otra estrella de las ensaladas es la endivia, muy sabrosa también a la brasa o en salteados de verduras. Para obtener ese blanco total de sus hojas es determinante tapar la planta por completo cuando ya haya surgido un buen cogollo. Un sistema fácil de aplicar este truco es invirtiendo una maceta sobre cada endivia.

 

Frutos sin grietas
Las grietas en los tomates y otras hortalizas son el producto de un riego no adecuado, insuficiente en algunas ocasiones y excesivo en otras. Cuando no podemos tener un cuidado diario de nuestro huerto, y por lo tanto, no podemos regarlo a diario en pequeñas cantidades, en algunas ocasiones pensamos que es mejor encharcar las matas para hidratar la tierra.

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Ese es un grave error, puesto que gran parte del agua que vertemos no es aprovechada por la planta e incluso podemos provocar la aparición de hongos y podrir las raíces. El mejor sistema para evitar las grietas es controlar el riego y si no podemos atenderlo a diario, la solución óptima será instalar un sistema de riego automático con programador. Cabe recordar que las mejores horas para regar son las primeras de la mañana o las últimas de la tarde. Si instalamos un sistema de goteo, bastarán diez minutos al día. Aunque el mejor es el gota a gota, si os decidís por algún otro medio, debéis recordar que no es bueno mojar las flores ni los frutos, puesto que el resultado podría ser la inminente aparición de los temidos hongos.