Las plantas carnívoras, también en el jardín |
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Los motivos y las técnicas
Los colores, olores y su propio néctar les permite atraer la presa. Después, diversas trampas les ayudan a capturarlas. De hecho, exiten tres tipos diferentes de trampas. Por una parte, las activas, que consisten en detectar al insecto y atraparlo con un gran gasto de energía, es decir, trampas de bisagra o mandíbula o incluso trampas de succión. También existen trampas semiactivas, es decir, que capturan al insecto de forma pasiva mediante una sustancia pegajosa. A continuación, lo aseguran con modificaciones de la hoja en forma de tentáculos para que no pueda escapar. Finalmente, las plantas que aplican trampas pasivas atrapan a los insectos a través de embudos o zonas pegajosas en partes de sus ramificaciones. Una vez han atrapado al insecto, la digestión se hace a través de enzimas especializadas, hongos simbióticos o bacterías.
Tipología ![]() Las Atrapamoscas o Droseras cuentan con hojas alargadas o redondeadas y tentáculos de color rojo, con una cabeza glandular muy brillante en el extremo que atrae a los insectos. Los tentáculos son pegajosos y los insectos quedan enganchados. Al intentar escapar, provocan la segregación de las enzimas que disuelven y digieren a la presa. En esta variedad, existe la Atrapamoscas de Venus, con hojas formadas por dos lóbulos en forma de mandíbula con espinas alargadas y puntiagudas en los extremos que detectan las presas que llegan atraídas por el líquido dulce que segrega la planta. Cuando dos pelos a la vez o dos veces el mismo pelo tocan la hoja, ésta se repliega y la presa es digerida por unas glándulas durante casi una semana. Las Grasillas cuentan con flores muy atractivas, pero digieren de la misma forma a sus víctimas. Sus hojas están recubiertas de glándulas muy pequeñas y pegajosas en las que quedan atrapados los insectos y son digeridos por medio de enzimas. De diferente manera, las Plantas de las Jarras utilizan sus hojas alargadas y endurecidas para crear una urna en forma de jarra, como su nombre indica. Cuando los insectos u otros animales se posan en el borde de esta jarra, caen en el interior donde son digeridos con la ayuda de bacterias. Finalmente, y de una forma muy similar, las plantas Trompeta aprovechan la forma tubular de sus hojas para atrapar a las presas. Antes, eso sí, las atraen con unos llamativos dibujos y sustancias aromáticas.
Los cuidados ![]() Para el cultivo de las plantas carnívoras, lo principal es hacerte con tierra con turba y musgo, pero sin abonarla, ya que estas plantas están adaptadas a los terrenos ácidos y pobres. También deberás mantener la humedad del suelo y del ambiente. Por lo que se refiere a los riegos, deberás hacerlos ocn agua destilada o agua de lluvia, ya que el agua del grifo puede resultarles perjudicial debido principalmente al cloro. Si te estás planteando cultivar las plantas en macetas, te recomendamos colocar debajo recipientes con agua y no ubicarlas en lugares donde las temperaturas sean muy bajas. Si son de origen tropical, mantenlas en lugares cálidos en cuanto bajen un poco las temperaturas. Finalmente, piensa en una buena iluminación y ten en cuenta que durante el periodo invernal permanecerán en estado inactivo, en dormancia, por lo que deberás disminuir un poco los riegos.
![]() Un pequeño trozo de carne ya sería demasiado para una planta carnívora. Y es que las carnívoras ya han pasado a formar parte de los jardines y hogares de todo el mundo, sin ningún tipo de inconveniente. Plantas para unos, mascotas para otros, quizá lleguen a transformarte y pases parte de tu tiempo libre cazándole insectos para que coma. Te cautivarán por su rareza y, sobre todo, por la curiosidad de verlas cazar. Apúntate al exostismo de contar con una en casa!
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