La técnica del esqueje |
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CUIDADO
Para minimizar los riesgos expuestos de traspaso de enfermedades, creación de malformaciones y demás, deberemos seleccionar plantas “madre” sanas y sin síntomas de ninguna afección. El lugar i ambiente también es importante. Deberemos elegir una temperatura confortable y un lugar sin viento ni Sol directo, ya que se podrían resecar los tallos cortados. Para evitar la deshidratación deberemos eliminar la mayor parte de las hojas, sobretodo si éstas son grandes, a excepción de las situadas en la punta, necesarias para garantizar el crecimiento de la futura planta.
EL ESQUEJE Elegiremos los tallos más vigorosos de las mejores plantas y los cortaremos con unas tijeras precisas o cuchilla que garanticen un corte limpio. Eliminaremos las hojas de la parte de abajo del tallo cortado y dejaremos sólo las más cercanas a la punta. Con esto evitaremos la pudrición de las hojas inferiores y favoreceremos el enraizamiento. ![]() ENRAIZAMIENTO Como los esquejes carecen de raíces, no pueden absorber agua. Por eso deberemos favorecer un ambiente de humedad elevada (superior al 70%). Para ello podemos cubrir los recipientes de plantación con plástico a modo de mini invernadero. Además, podemos generar calor en la base de los recipientes mediante una alfombra eléctrica, por ejemplo, para favorecer la temperatura ideal de estimulación de raíces, entre 20º-25º.
HORMONAS DE ENRAIZAMIENTO También se recomienda el uso de hormonas de enraizamiento, que es un producto que estimula y acelera el proceso de formación de raíces de la nueva planta. Este producto lo encontramos en el mercado en diferentes formas biológicas y químicas: en polvo, en forma líquida y gel.
EL SUBSTRATO DE PLANTACIÓN DEL ESQUEJE El tallo cortado es el elemento que recibe el nombre de esqueje y deberemos plantarlo en un substrato que favorezca la emisión de raíces (por ejemplo, vermiculita o una mezcla de arena). Otro factor que favorecerá el enraizado rápido es el tamaño de los tiestos. Como más pequeños (entre 5 y 8 cm) mejor. Ahora sólo falta elegir nuestra mejor planta y ponerse manos a la obra… ¡buena suerte!
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