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La plantación de bulbos

plantación bulbos
Conseguir un buen jardín pasa por la plantación de semillas, esquejes o bulbos. Éstos últimos, los bulbos, requieren de una técnica algo más compleja que el resto. Hoy te explicamos cómo planificar su plantación y qué herramientas te van a ser necesarias para culminarla con éxito.

 

Preparación previa

Antes de plantar los bulbos debes tener claro qué tipo de planta quieres y qué características tiene tu suelo, la orientación del mismo y el clima del que disfruta. En función de estos elementos, deberás seleccionar la planta más adecuada.

bulbos
Una vez hayas decidido lo que vas a plantar, deberás hacerte con un plantador para bulbos grandes o pequeños (en función de tu elección) y una pequeña pala. Es entonces el momento de empezar a trabajar.

En primer lugar, es recomendable arar bien la tierra, eliminando las piedras. Luego, pasa un rastrillo y quita las raíces de malas hierbas. Si al hacer esta tarea la tierra te resulta muy compacta, añádele arena para que se suelte.

A continuación deberás situar los agujeros para los bulbos. La profundidad de éstos dependerá de la planta: los narcisos necesitan de 10 a 18 cm de profundidad, por ejemplo, y un espacio intermedio de 20 cm. entre cada bulbo. Generalmente se calcula la profundidad de la plantación con una encilla técnica consistente en multiplicar por 2 ó 3 la altura del bulbo.

Así que, teniendo en cuenta estos preceptos y las alturas máximas que pueden alcanzar las plantas escogidas, planifícalo todo sobre papel y luego ponlo a la práctica.

 

variedad bulbos
Consejos para la plantación

El plantador de bulbos te ayudará en esta tarea. Ves girándolo según se va introduciendo en la tierra. Luego sácalo, retira la tierra sobrante e introduce con la pala un poco de tierra rica en nutrientes y materia orgánica. Posteriormente, introduce el bulbo siempre horizontalmente y, por último, con la pala rellena el espacio que queda con una mezcla de la tierra originaria y con otra más rica en productores de humus.

Si vives en una zona de suelo muy húmedo, recuerda antes de plantar rociar los bulbos con azufre en polvo y no regar tras la plantación. Tampoco
deberás añadir estiércol antes de la plantación.

Siguiendo estos pasos, conseguirás unos bulbos bien plantados que darán unos resultados muy óptimos.

 

flor de bulbo
Tipología de bulbos

Existen distintos tipos de bulbos. Los de verano, por ejemplo, se deben plantar en el mes de abril. Si esta época del año coincide en tu caso con las heladas, es mejor tener los tiestos protegidos en el interior de casa hasta que el peligro de helada pase. Los sitios iluminados y templados serán los más ideales para esta tarea.

En el caso de los bulbos de tulipán, hay que poner las zanjas de renuevo entre 4 y 10 semanas desde finales de abril. En este tiempo, aumentarán el tamaño por acumular reservas a la espera de ser trasplantados.

Ante la amplia tipología de bulbos, te será muy útil a la hora de recogerlos, ponerles una etiqueta anotando la especie, tamaño, color y otros datos necesarios para el reconocimiento posterior de la planta que se trata.

 

Cómo guardarlos y protegerlos

Antes de recoger el bulbo para guardar, espolvorea con insecticida y fungicida, corta los tallos y quémalos.

flor de bulbo
En el momento de extraerlos deberás tener especial atención en no herir el tubérculo. Si la tierra está húmeda, deja secar los bulbos varios días. Una vez decidido a extraerlo, despréndelos de la tierra que puedan tener y si es necesario de la primera capa de protección para asegurarte de que no están podridos. Si están en perfecto estado, habrá llegado el momento de espolvorearlos con fungicida y ponerlos en un semillero relleno de arena y turba rubia.

Si te es posible, guarda los bulbos en semilleros independientes (una caja de huevos te servirá para este objetivo), evitando así que se contaminen entre ellos.

Finalmente, y para protegerlos de los roedores, te bastará con poner unas ramas de acebo por encima de la tierra donde se encuentran ligeramente enterrados.

Recuerda que una buena plantación de bulbos se centra en una planificación previa exhaustiva. Si lo haces con cariño, ahorrarás tiempo cuando te pongas manos a la obra y conseguirás unos buenos bulbos, sin bolsas de aire ni apelmazados, lo que permitirá su correcto crecimiento.