Kentia, un punto tropical en casa |
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Descripción
Cómo cuidarla El primer elemento a tener en cuenta para que tu Kentia se desarrolle sin problemas es el lugar donde ubicarla. Esta palmera debe estar en un sitio claro donde no la alcancen los rayos directos del sol. Una ubicación con luz directa podría quemarla en tan sólo cuestión de horas. También deberás saber que, pese a que tolera muy bien la sombra, si se encuentra en un lugar poco soleado crecerá muy lentamente. ![]() Si, de todas formas, prefieres apostar por el riego manual, deberás hacerlo dos veces por semana en verano y una o dos veces al mes en invierno. Eso sí, siempre intenta que no se encharque en invierno, y no se seque el cepellón en verano. Para luchar contra la sequedad en épocas cálidas, o la que produce la calefacción de casa, te recomendamos que pulverices agua sobre sus hojas. Por lo que a la temperatura respecta, necesita encontrarse en un ambiente cálido, entre 14 y 18 grados. Sus orígenes marcan las necesidades de su entorno, aunque puede resistir hasta los -5ºC siempre que sea durante poco tiempo. Finalmente, abónala cada diez días desde marzo hasta octubre. Te bastará con poner un poco de fertilizante líquido en la regadora.
También puedes encontrarte con hojas moteadas y podredumbre del corazón. Se tratará entonces del hongo Thielaviopsis paradoxa. El mejor método de lucha será cortar las partes muy afectadas y esparcir el polvo fungicida entre las partes basales de la hoja y el corazón. Las cochinillas y los gusanos barrenadores del tallo son también visitantes habituales. Por ello te recomendamos que la mejor solución es la prevención: lava habitualmente las palmeras de las habitaciones, evitando el polvo y la suciedad. Recuerda, la Kentia en casa ornamentará cualquier espacio con un toque tropical, siempre y cuando seas capaz de mantener sus hojas con un riego adecuado. Préstale la atención que requiere y será compañera de estancias durante muchos años. ![]()
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