El Boj |
![]()
![]()
Características y cuidados Tanto dentro, como fuera de su vivienda, el boj es muy recomendable para obtener, sobretodo por su resistencia y su fácil mantenimiento. Eso sí, se ha de tener un poco de paciencia con su crecimiento que de por sí es lento. Pero la espera al final recomepensa. Siguiendo los consejos clave que a continuación se explican, puede comenzar a disfrutar de la elegancia del boj cuanto antes.
La variedad más fácil de plantar es el sempervirens. Bien sea en sus tipos Haller, Hollandia o Elegantissima, poseen dos grandes ventajas: pueden alcanzar muchos años de edad y se dejan podar con facilidad.
Exige pocos cuidados, pero es vital que el suelo o la tierra que se utilicen para plantarlos, sean sueltos y ricos en cal. Un síntoma de la falta de este mineral es que las hojas muestran bordes blancos o se vuelven oscuras. Si eso llega a suceder, se puede añadir cal a la tierra y esparcirla alrededor del cepellón. En cuanto al riego, debe ser periódico, pero no excesivo.
Poda Si ya disfruta en casa de este tipo de arbusto, debe saber que cuando comienza el mes de septiembre, ya se puede podar por segunda vez. La primera es conveniente realizarla entre finales de mayo y principios de verano.
Esta segunda poda es más que todo de limpieza de las zonas dañadas y se hace imprescindible para que cuando llegue el invierno, el boj se vea de color verde vivo. Mejor podar cuando el cielo esté nublado, pues el sol le provocará quemaduras. Una vez quemado, este arbusto necesitará mucho tiempo para recuperarse del todo. Si después de podarlo sale el sol, puede rociar periódicamente con agua para evitar que se queme, especialmente las hojas.
![]()
No importa si se ubica dentro de casa, en la terraza, el balcón o para dar forma al jardín, el boj es ideal, resistente y muy versátil.
|





