Callistemon, atrévete! |
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El Callistemon es una planta acostumbrada a los ambientes húmedos y que crece mejor en suelos fértiles. Aunque pueden sobrevivir a temperaturas que rondan los 10 grados bajo cero, el Callistemon no es muy amigo de las heladas, por lo que en caso de preverlas es mejor proteger la planta con algún plástico para paliar el efecto dañino que las bajas temperaturas le pueden causar. Crece y florece en exposición soleada. Esta planta es amante del sol, mejor no planteársela en otras exposiciones.
Puesto que la planta es amiga de la humedad, requiere riegos abundantes, especialmente durante los veranos calurosos. El suelo dónde la vayamos a plantar debe ser muy permeable, ya que no le va nada bien el encharcamiento. Deberemos proporcionarle un sustrato ácido y fértil si queremos que nos llegue a alcanzar su máximo esplendor. En invierno, evita regarla, puesto que sus necesidades hídricas merman mucho. Si queréis darle un extra de vigor, una vez al año es recomendable equilibrar el sustrato con uno especial para rododendros que nivele el PH.
PODA Cuando haya terminado su floración, el Callistemon requiere una poda importante si queremos garantizar que en la siguiente temporada nos vuelva a regalar su explosión de color y vigor. La mejor forma es podar los tallos por debajo de las flores marchitas.
El Callistemon es sensible a la araña roja, que localizaréis fácilmente por encontrar pequeñas telas de araña en toda la planta. También lo es a la cochinilla algodonosa, insecto que también deja rastro bajo las hojas, dónde encontraréis pequeños botones de algodón adheridos. Finalmente, la planta atrae también al pulgón. En cualquiera de estos casos la mejor forma de combatirlos es mediante los productos especiales para el tratamiento de este tipo de plagas que podéis encontrar en cualquier tipo de establecimientos especializados en jardinería.
Podemos multiplicar el Callistemon mediante semillas, muy abundantes después de la floración y prácticamente diminutas. En este caso, la mejor época para hacerlo es en primavera o verano. Dispondremos las semillas de forma superficial, ya que su pequeño tamaño así lo requiere. En un sustrato rico y que mantendremos siempre húmedo, dispondremos el semillero en un lugar de temperatura moderada que ronde entre los 15y los 18 grados. Su germinación tardará unos 20 días si hemos tenido éxito. Otra forma de propagación del Callistemon es mediante el esqueje. Para ello cortaremos una rama de unos 10 centímetros, de la que eliminaremos las hojas inferiores del pedazo de tallo que vayamos a enterrar. A continuación quitaremos un poco de corteza y la impregnaremos con hormonas de enraizamiento.
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